“Los terapeutas debemos no formar hombres sino posibilitarlos”


Cada vez que inicio algo me gusta tener una frase que me inspire en los momentos en que sin querer me zambullo en la vorágine cotidiana, porque sé que con sólo mirarla me vuelvo a conectar con lo esencial, con el propósito anhelado.   Quienes hayan leído mi blog sabrán que las palabras de Martin Luther King “No puedo estar en medio de todos los males sin tomar posición” son altamente inspiradoras en mi vida.  Lo fueron, lo son y lo seguirán siendo más allá de mi muerte.   A ese pensamiento voy a sumar el de Viktor Von Weizsacker “Los terapeutas debemos no formar hombres sino posibilitarlos”.

Estas palabras pueden ser utilizadas en todo tipo de relación que establezcamos, pues poseen una profunda enseñanza. Si las llevamos al ámbito de la educación podríamos decir que la tarea del educador (en su rol de padre o maestro) no es formar hombres a su imagen y semejanza, sino darles la “posibilidad” de ser, de expresar sus potenciales dormidos.

En mi caso, como psicóloga, me enseñan que no soy nadie para “formar personas”; que mis valores, mis pensamientos, mis sentimientos, mis creencias son justamente eso, míos y que mi tarea es ayudar a que otros se posibiliten, o sea, que aprendan a concienciar, aceptar, amar y respetar de acuerdo a su propia naturaleza, como requisito fundamental para luego hacer eso mismo con quienes los rodean.

Imaginen este ejemplo: cuando  vamos subiendo una montaña nuestra vista está clavada en el camino y por eso apreciamos el sendero en pequeños tramos, pero sólo al alcanzar la cima podemos ver la dimensión real de lo vivido.

Anhelo servir Lo mismo sucede en la vida cotidiana,  cuando tenemos la intención de conocer o ayudar a alguien es imprescindible que miremos a ese ser desde la cima.

Posibilitar es creer en el inagotable potencial que cada ser humano guarda dentro de sí.  Es darle la “posibilidad de ser”, evitando prejuzgarlo, no condicionándolo con nuestras opiniones, creyendo en él tal vez más de lo que cree en sí mismo y dándole el voto de confianza que quizás ni su propia familia pudo ofrecerle.   Claro que nada de esto es posible si no abrimos nuestra mente, si no abandonamos las ideas fijas y preconceptos que conviven impidiéndonos tener esa libertad en el  pensamiento.

Cuando ampliamos nuestra forma de pensar, cuando no nos conformamos con lo que se ve en el llano y hacemos el esfuerzo de subir a la cima, nosotros mismos nos estamos “posibilitando”.  Cada vez que elegimos enaltecer, dignificar y creer en otros, estamos enalteciendo, dignificando y creyendo en nosotros mismos.  En mi humilde opinión pocas cosas en la vida valen tanto la pena.

3 Respuestas a ““Los terapeutas debemos no formar hombres sino posibilitarlos”

  1. Excelente Silvi como siempre

  2. Sil…Muy bueno!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s