El hombre social


Nos han enseñado que el hombre es por naturaleza un ser social, en las primeras etapas necesita del otro para sobrevivir y a medida que va creciendo sigue necesitando y a su vez eligiendo relacionarse.  Justamente de la calidad de esos vínculos quiero hablarles hoy.

Pisar cabezasCuando esa relación viene signada con un color, un ritmo y sonido que podríamos llamar “económico” todo se cataloga o determina de acuerdo al más o menos que represente en la vida.  Por ejemplo: hago algo por vos porque eso me reditúa un beneficio.

Ganar, recibir, acaparar, sacar provecho serían las distintas maneras de llevar adelante esa relación.  Es así como los otros se convierten en medios para

Triste realidad pero cotidiana donde lo ético, lo moral y las buenas costumbres pasan a un segundo plano, menos significativo a la hora de tomar decisiones.

Es por eso que todo educador debe trabajar arduamente en transformar estas conductas lineales, en la que los sujetos van por lo que quieren a cualquier costo, intentando trazar un curso distinto que no divida o sectorise sino que englobe, envuelva todo y a todos.

La figura geométrica perfecta para representar este nueva idea es el círculo, que permite la diversidad y establecer un modo de comportamiento donde se tome conciencia que las acciones que realizamos van más allá de nosotros, que repercuten en la vida de otros como una gota lo hace al caer en un lago o una hoja sobre la tierra.  Nada pasa desapercibido, nada es intrascendente.

Y es a ese “nuevo hombre social” al que debemos los educadores comenzar a despertar, empezando con el ejemplo propio brindado cada día.

Ser social

¿A qué me refiero con hombre social?

A un ser que comprende que está dentro del mundo y que con cada paso que da, con cada decisión contribuye a alterar o engrandecer la vida del resto. Alguien que es coherente porque lo que pide es lo que igual a lo que entrega.   Cuya conciencia jamás le permitiría pedir justicia si comete actos injustos, lealtad si es infiel, que le retribuyan si jamás he hecho el mínimo esfuerzo por lograr algo o que otros cambien cuando no quiere modificar nada de mí mismo.

Esta es la primera tarea a establecer: coherencia en el pensar, sentir y hacer, sabiendo que lo contrario no sólo trae infelicidad sino también enfermedades mentales, pues esa desarmonía en la que muchos sujetos viven, marcando el paso que ellos mismos no dan, acarrea costos físicos, emocionales y mentales muy altos.

piezas-rompecabezas-640x401

Créanme que todo lo que hacemos, sea visto o no, repercute en el acontecer social y puede llevarnos a ser una pieza de obstrucción o de impulso hacia la Realización del Bien Común.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s